Cásate contigo

Por: L.N Luisa Fernanda Guerrero | Nutrifik-T

Febrero… mes del año al que se le “concede” el culto al amor, todo esto gracias al consciente colectivo que entre todos hermos creado y especialmente el mercado comercial que se enfoca en “vendernos” un concepto del amor. Amor, que normalmente enfocamos a las relaciones interpersonales, olvidándonos de la relación MÁS IMPORTANTE que debemos procurar, cuidar y proteger: la relación con nosotros mismos

Para mí, el amor propio comienza cuando decides empezar a conocerte a ti mism@, adentrarte hasta las tripas, conocer tu lado luminoso y de sombra, reconocer que en el día a día portas máscaras, y una vez que lo tengas bien claro… ACEPTARTE tal cual eres.  La ACEPTACIÓN es el primer paso para la TRANSFORMACIÓN, es imposible poner luz en donde no haz reconocido que hay oscuridad… 

El viaje del autoconocimiento es largo, no es lineal, no es sencillo, pero es increíblemente satisfactorio. Y bueno sí, pensarás todo esto suena muy bonito pero… ¿y cómo lo aplico?, ¿por dónde empiezo?…

Pues mira, no hay una fórmula específica, pero yo me atrevo a aconsejarte: primero que nada echa un vistazo a tu vida en general: ¿qué has estado sembrando?, ¿te gusta lo que haces, el lugar donde vives, las relaciones que tienes?Cuestiónate TODO.

Y puedes pensar, ¿qué tiene que ver esto con nutrición?… pues déjame decirte que ¡absolutamente TODO! ¿Te has planteado alguna vez que la relación que llevas con la comida habla mucho de las relaciones que tienes con los demás?, ¿llevas una relación codependiente con la comida?, ¿es una relación tóxica?, ¿la amas y la odias al mismo tiempo?, ¿la comida te controla o tú la controlas?, ¿la utilizas para “parchar” emociones reprimidas? Este es un excelente comienzo…

Primero analízate tú y después cómo eres tú con la comida y hacia los demás. Por ejemplo, ¿cambias de hábitos cuando cambias de pareja o cículo social?, ¿puedes mantener una conversación con alguien sin que haya comida o bebida de por medio?, todas estas respuestas te irán guiando para saber el tipo de relación que llevas con la comida, a veces no nos damos cuenta pero vivimos en guerra con ella y, por consecuencia, con nuestro cuerpo. 

La forma en que nutres y tratas a tu cuerpo es un símbolo del amor que tienes hacia ti mism@. El cuerpo es tu templo, tu vehículo viviente, cada espacio de ti es vida.  

Reflexiona y cuestiona tus relaciones, primero contigo: ¿cómo estoy alimentando mi cuerpo, mi mente, mi espíritu?, ¿qué escucho, qué leo, cuántas horas paso “narcotizada” en redes sociales o viendo tele?, ¿me gusta mi compañía, puedo estar conmigo misma sin estímulos externos, como celular?, ¿cuánto me permito sentir?

Recuerda que nadie damos lo que no tenemos, para poder cultivar relaciones sanas y duraderas, debemos primero sanar la relación con nosotros mismos, somos correspondientes con nuestro entorno, lo que es adentro es afuera y cómo es afuera es adentro. 

Comprométete contigo misma, emprende el viaje, no importa si eres soltera o tienes pareja, o si estás buscando el amor… Cásate contigo, haz el compromiso contigo, ¡tú eres el amor de tu vida!

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